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Gas natural vs. butano vs. propano: guía comparativa completa

¿Gas natural, butano o propano? Te explicamos las diferencias reales entre los tres tipos de gas doméstico: composición, precio por kWh, seguridad, usos recomendados y cuándo merece la pena cada uno.

25 de mayo de 20268 min de lectura1610 palabras
Actualizado: may 2026

Este artículo forma parte de nuestra Guía Completa de Mantenimiento de Calderas de Gas. Léela para una visión general del tema.

En España se usan tres tipos de gas para consumo doméstico: gas natural, butano y propano. Los tres sirven para cocinar, calentar agua y dar calefacción, pero sus diferencias en composición, precio, seguridad y forma de suministro son importantes. Esta guía te ayuda a entender cada uno y elegir el más adecuado para tu situación.

Qué es cada tipo de gas

Gas natural

El gas natural es una mezcla de hidrocarburos gaseosos cuyo componente principal es el metano (CH4), que representa entre el 80% y el 95% de su composición. Se extrae de yacimientos subterráneos y llega a las viviendas a través de una red de tuberías (gasoductos de transporte + red de distribución local).

Es el gas más utilizado en España: más de 8 millones de hogares están conectados a la red de gas natural.

Butano

El butano (C4H10) es un gas licuado del petróleo (GLP) que se obtiene como subproducto del refino del petróleo o de la extracción de gas natural. En España se distribuye principalmente en bombonas de 12,5 kg (la clásica bombona naranja) y en algunos casos a granel.

Es la opción habitual en viviendas sin acceso a la red de gas natural, especialmente en zonas rurales y viviendas antiguas en ciudades.

Propano

El propano (C3H8) es otro gas licuado del petróleo, similar al butano pero con propiedades físicas diferentes. Se distribuye en bombonas de 11 o 35 kg (más grandes que las de butano) o en depósitos fijos instalados en el exterior de la vivienda (tanque de propano).

Es la opción más habitual para viviendas aisladas, chalets, casas de campo y comunidades de vecinos sin acceso a gas natural.

Comparativa técnica completa

PropiedadGas natural (metano)Butano (C4H10)Propano (C3H8)
Estado a temperatura ambienteGasGas (líquido bajo presión)Gas (líquido bajo presión)
Densidad respecto al aire0,55 (más ligero)2,07 (más pesado)1,52 (más pesado)
Poder calorífico superior11,7 kWh/m³34,0 kWh/m³28,1 kWh/m³
Temperatura de ebullición-161°C-1°C-42°C
Presión de suministro doméstica20 mbar28-30 mbar37 mbar (bombona) / 1,5 bar (depósito)
Límite inferior explosividad5,0%1,8%2,1%
Límite superior explosividad15,0%8,4%9,5%
Forma de suministroRed canalizadaBombonas 12,5 kgBombonas / depósito fijo
Olor naturalInodoro (se odoriza)Inodoro (se odoriza)Inodoro (se odoriza)

Precio: la diferencia que más se nota

El precio es el factor que más pesa en la decisión para la mayoría de los hogares. Comparemos el coste por kWh de energía útil:

Tipo de gasCoste aproximado por kWh (2026)Coste anual calefacción (hogar tipo)Coste anual ACS (hogar tipo)
Gas natural0,05-0,07€/kWh500-800€150-250€
Butano (bombona 12,5 kg)0,09-0,11€/kWh850-1.200€250-400€
Propano (depósito granel)0,08-0,10€/kWh750-1.100€200-350€
Propano (bombona)0,10-0,12€/kWh900-1.300€280-420€

Nota: Los precios del gas natural corresponden al mercado TUR (Tarifa de Último Recurso) y al mercado libre. El precio del butano en bombona está regulado y se revisa trimestralmente por el Gobierno. El propano a granel se negocia libremente con el distribuidor.

Conclusión sobre el precio: El gas natural es claramente el más económico. La diferencia con el butano puede superar los 300-500€ al año en un hogar con calefacción. Si tienes acceso a la red de gas natural y no estás conectado, la conversión se amortiza en 1-2 años.

Seguridad: implicaciones de la densidad

La diferencia de densidad respecto al aire es el factor de seguridad más relevante:

Gas natural: más ligero que el aire

Al ser más ligero (densidad 0,55 respecto al aire), el gas natural asciende cuando se escapa. Esto tiene dos implicaciones:

  • Ventaja: Se disipa rápidamente hacia arriba y es más fácil de ventilar abriendo ventanas. En espacios abiertos, se diluye rápido en la atmósfera.
  • Riesgo: Puede acumularse en falsos techos, altillos y partes altas de habitaciones cerradas. Los detectores deben colocarse en la parte alta de la pared.

Butano y propano: más pesados que el aire

Al ser más pesados (butano 2,07, propano 1,52 respecto al aire), estos gases descienden cuando se escapan. Esto tiene implicaciones más preocupantes:

  • Riesgo principal: Se acumulan a nivel del suelo, en sótanos, fosos, huecos de escalera y cualquier cavidad baja. La concentración puede alcanzar niveles explosivos sin que la persona que está de pie lo detecte (el olor se concentra abajo).
  • Riesgo adicional: En sótanos o garajes bajo rasante, el gas puede acumularse durante horas sin disiparse. Por esta razón, la normativa prohíbe instalar bombonas de butano y propano en sótanos y semisótanos.
  • Los detectores deben colocarse en la parte baja de la pared (a 30 cm del suelo).

El monóxido de carbono es igual en los tres casos

Los tres tipos de gas pueden producir CO si la combustión es incompleta. La densidad del CO es de 0,97 respecto al aire (casi igual), por lo que se distribuye de forma homogénea en la habitación. El riesgo de intoxicación por CO depende más del estado del aparato de gas y de la ventilación que del tipo de gas utilizado.

Usos recomendados de cada gas

Gas natural: la opción urbana

  • Ideal para: Viviendas en ciudad con acceso a la red de distribución
  • Usos: Calefacción, ACS, cocina, secadora de gas
  • Ventajas: Precio más bajo, suministro continuo (sin bombonas), menor riesgo de acumulación en interiores
  • Desventajas: Requiere estar conectado a la red (no disponible en zonas rurales), coste fijo mensual aunque no consumas

Butano: la opción portátil

  • Ideal para: Viviendas sin gas natural que usan gas solo para cocinar y ACS (calentador)
  • Usos: Cocina, calentador de ACS, estufas de gas portátiles
  • Ventajas: No requiere instalación fija ni contrato con distribuidora, disponible en cualquier punto de venta autorizado
  • Desventajas: Precio por kWh más alto, bombona limitada (se acaba), no funciona bien a temperaturas bajo 0°C (el butano no vaporiza por debajo de -1°C), no apto para calefacción eficiente en hogares grandes

El problema del frío: Esta es una limitación importante del butano. A temperaturas cercanas a 0°C, el butano líquido de la bombona no vaporiza (no pasa a gas) con suficiente rapidez, y la presión de la bombona cae. Si vives en una zona con inviernos fríos y la bombona está en el exterior o en un garaje sin calefactar, el butano puede dejarte sin gas justo cuando más lo necesitas.

Propano: la opción rural

  • Ideal para: Viviendas aisladas, chalets, casas de campo, comunidades sin red de gas natural
  • Usos: Calefacción central, ACS, cocina (todo lo que hace el gas natural, pero sin red)
  • Ventajas: Funciona a cualquier temperatura (vaporiza hasta -42°C), disponible en depósito a granel (no te quedas sin gas), poder calorífico alto
  • Desventajas: Precio superior al gas natural, el depósito ocupa espacio en el exterior, las bombonas son más pesadas que las de butano, contrato con distribuidor de GLP necesario para depósito a granel

¿Se puede cambiar de un gas a otro?

De butano a gas natural

Es la conversión más habitual y la que más ahorro genera. Requiere:

  1. Verificar que hay red de gas natural en tu calle (pregunta a Nedgia o a tu distribuidora local)
  2. Contratar un punto de suministro con una comercializadora de gas natural
  3. Que un instalador autorizado adapte tus aparatos (cambio de inyectores) o los sustituya si no son compatibles
  4. Instalación del contador por la distribuidora

Coste: 300-800€ dependiendo de la distancia de la acometida y el número de aparatos a adaptar. Se amortiza en 1-2 años por la diferencia de precio del gas.

De butano a propano

Relativamente sencillo. La mayoría de los aparatos de gas pueden funcionar con ambos cambiando los inyectores (boquillas del quemador). Un instalador autorizado puede hacerlo por 50-100€ por aparato.

Importante: Las bombonas de propano no pueden estar en interiores. Si cambias a propano, necesitas un espacio exterior para la bombona o instalar un depósito fijo.

De propano a gas natural

Similar a la conversión de butano a gas natural. Si llega la red de gas natural a tu zona, vale la pena cambiar por el ahorro en precio. El depósito de propano se retira (normalmente lo gestiona la empresa que te lo alquiló).

¿Cómo afecta el tipo de gas al mantenimiento de la caldera?

La caldera debe estar configurada para el tipo de gas que utiliza. Cada gas tiene un poder calorífico y una presión de suministro diferentes, lo que afecta a:

  • Inyectores del quemador: Cada gas requiere un diámetro de inyector específico
  • Regulación de la válvula de gas: La presión de entrada y el caudal se ajustan al tipo de gas
  • Análisis de combustión: Los valores de referencia de CO2, CO y temperatura de humos son diferentes para cada gas

Una caldera configurada para gas natural que funciona con butano (o viceversa) quemará mal el gas, producirá más CO, consumirá más y se averiará antes. Nunca cambies de tipo de gas sin que un profesional reconfigure o sustituya la caldera.

En la revisión anual, nuestros técnicos verifican que la caldera está correctamente configurada para el tipo de gas que recibe. Si tienes dudas sobre la configuración de tu caldera, llámanos al 900 123 456 y te asesoramos.

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Todos los artículos de nuestro blog están escritos y revisados por técnicos con carnet de instalador autorizado y más de 15 años de experiencia en el sector. Nos comprometemos a ofrecer información precisa, actualizada y útil para que puedas tomar las mejores decisiones sobre el mantenimiento de tu hogar.

FAQ

Resolvemos tus dudas

El gas natural es significativamente más barato por kWh consumido. En 2026, el gas natural cuesta aproximadamente 0,05-0,07€/kWh, mientras que el butano envasado ronda los 0,09-0,11€/kWh. Para un hogar con calefacción de gas, la diferencia puede superar los 300-500€ al año a favor del gas natural.

Sí, pero requiere que haya red de gas natural en tu zona. Si la hay, necesitas: 1) Contratar un punto de suministro con una comercializadora de gas, 2) Que un instalador autorizado adapte o sustituya los aparatos de gas (calderas, cocinas) para que funcionen con gas natural, y 3) Que la distribuidora instale el contador. El coste total de la conversión suele estar entre 300€ y 800€.

En interiores, el butano y el propano son potencialmente más peligrosos porque son más pesados que el aire: se acumulan a nivel del suelo en sótanos y huecos, dificultando su disipación. El gas natural, al ser más ligero, tiende a subir y disiparse más rápido. Sin embargo, cualquier gas es seguro con una instalación correcta y un mantenimiento adecuado.

Depende del aparato. Muchas cocinas y calentadores pueden funcionar con ambos cambiando los inyectores (las boquillas del quemador). Sin embargo, las bombonas de propano no se pueden usar en interiores — la normativa solo permite propano en exteriores o depósitos fijos al aire libre, porque trabaja a mayor presión y su vaporización a baja temperatura puede causar condensación peligrosa.

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